A la vez que garantiza la seguridad de la caldera y de la instalación en los sistemas de calefacción de edificios, compensa las pérdidas causadas por la evaporación del agua en la instalación, diversas fugas, reparación y mantenimiento, etc. El exceso de agua calentada y dilatada en la caldera se recoge en este tanque. Cuando el agua de la instalación se enfría y su nivel baja, se completa desde aquí.